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Madre protectora, ¿o paranoica?

Hay un refrán dominicano que dice “una cosa es con guitarra y otra es con violín” que quiere decir que siempre tenemos ideas diferentes de las cosas cuando estamos fuera de ellas a cuando pasamos a estar dentro de ellas. Convertirte en madre no es la excepción.

Cuando no tienes hijos siempre ves a las madres como exageradas, qué tanto se preocupan por los niños y luego, te vuelves mamá y ese sentimiento protector te sobrecoje y no te importa lo que piensen los demás. Sin embargo, estaba analizando en qué punto termina la protección y comienza la paranoia.

Yo no quiero ser una de esas mamás que no dejan experimentar a sus hijos por miedo a todo; por otro lado no quiero ser de esas madres que salen al parque y actúan como que los niños no andan con ellas y otras personas se ven forzadas a “atender” a los niños porque parecieran que están solos.

El otro día, estabamos visitando a un PrimitoCool que tiene dos años de edad. Como imaginarán los niños estaban felices porque se compenetran super bien al tener casi la misma edad. Estaban corriendo, despreocupadamente por supuesto, de un lado para el otro sin parar y no notaban la cercanía de sus cabezas a una mesa de cristal que había en el comedor.

Yo, que estaba sentada en un mueble en la sala de frente a toda la acción me sobresaltaba cada vez que pasaban por la esquina. Sin decir nada, claro, para no parecer la mamá exagerada y paranoica. Debo aclarar, que la mesa, tiene protección en las esquinas para evitar que el PrimitoCool se haga una herida cuando juegue. Sin embargo, la mesa sigue siendo un peligro.

Por supuesto, después de correr sin mirar y lo más rápido que podía, AbiCool terminó chocando con una esquina de la mesa a lo que de inmediato reaccioné y fui a ver qué tan duro se pegó en la cara. Una señora, con hijos adultos y más experiencia que yo, me dijo no, no tenías que venir porque se va a poner a llorar. En efecto, AbiCool estaba en el suelo sin decir nada y cuando me vio le salió el llanto.

Lo que la señora dijo es cierto cuando se trata de una caída sin mayor riesgo, pero mi hija se dio en la cara con la esquina de una mesa y yo tenía que asegurarme de que el impacto no fue grave y si necesitaba untarle algo; y ultimadamente, tenía que consolar a mi pequeña que estaba en casa ajena y se había pegado fuerte.

Aunque entiendo que la señora me vio como  exagerada, sigo creyendo que mi reacción fue la correcta y no me importa lo que ella piense. Lo que esto me hizo reflexionar fue que aunque sí hay extremos de padres que no dejan a sus hijos moverse de una esquina en una fiesta de cumpleaños -me pasó también en estos días- todo lo que no esté en el total extremo es justo y está a la entera discreción de la madre/del padre.

Todos tenemos “medidores” distintos de lo que es peligroso o no para nuestros hijos. Además, sin pensar fríamente en cuáles son nuestros límites siempre estará el elemento de las emociones. Al final, uno nunca sabe cómo va a reaccionar en un momento determinado hasta que se encuentra en la situación. Por eso es que no hay manual para ser mamá, vamos escribiendo nuestras páginas con el día a día.

2 Responses to “Madre protectora, ¿o paranoica?”

  1. Adalia
    abril 1, 2011 at 9:10 PM #

    Yo creo que yo hubiera reaccionado igual, como mama me tengo que asegurar que a mis hijas no les pase nada y esas carreras de ultimo momento se me hacen como reacciones naturales de una mama, uno nunca sabe que tran grave puede ser el asunto, preferible que lloren, no por no quererla escuchar llorar voy a pasar por alto el golpe.

  2. MamiCool
    abril 1, 2011 at 10:00 PM #

    Sí, así es Adalia, es casi imposible evitar preocuparse y reaccionar. Pero muchas veces nos cuestionamos si estamos sobre actuando o no. Es mejor pasar por exagerada y paranoica y no ignorar la situación para luego darse cuenta de que fue algo grave.

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