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Padres obsesionados con la perfección

Es obvio que en Estados Unidos vivimos en una sociedad enfocada en la perfección. A pesar de que como seres humanos estamos llenos de imperfecciones, nos hemos dedicado a emular imágenes de revistas (cuando todos sabemos que son manipuladas en programas de computadoras) y a buscar esa “belleza” sacada del manual de los diseñadores.

Sin embargo, la locura por buscar la perfección que no es sólo a nivel de la belleza, es algo que raya en lo obsesivo. Lo vemos en los deportes con el caso de los esteroides y en la vida diaria con personas que van al extremo por llegar a ese ideal que tienen en su cabeza.

Para mí lo imperdonable es que como adultos, peor aún como padres, hayan personas sometiendo a niños a esa búsqueda que simplemente refleja sus propias inseguridades. No es suficiente con buscar esa “belleza ideal” o “perfección deportiva” para ellos mismos, sino que también están involucrando a los hijos en ese frenesí por alcanzarla.

El caso de la madre de California que salió en el reportaje para ABC News diciendo que le pone botox a su hija de 8 años de edad porque tiene “arrugas” me dejó tan indignada que no podía dejar de escribir al respecto. La pobre niña, que tiene una cara hermosa, ya también cree que tiene arrugas y que el botox la hace ver mejor.

La madre, que intenta lograr que su hija gane concursos de belleza, asegura que eso es totalmente seguro y que no enfrenta ningún peligro para su niña. Junto con esta declaración debió mostrar su diploma de doctora, experta en estética o algo así para ser tan categórica.

Vamos a suponer que ella está en lo correcto, imaginemos que no tendrá ninguna repercusión de salud el inyectarle botox en la cara a su hija. Pero, adónde dejamos el autoestima, la visión de la niña sobre sí misma y su apariencia física. ¿Qué hará esta niña cuando entre a la pubertad y se sienta vieja? ¿Acudirá a cosas más extremas para alcanzar ese estándar que su propia madre le ha impuesto?

Otro reportaje que ví hace un par de años hablaba sobre padres con hijos en ligas de béibol infantil que los habían sometido a operaciones para mejorar su calidad en el deporte, para maximizarlo. Por ejemplo, un niño lanzador que fue operado del brazo porque las exigencias eran tan altas (aún a un nivel tan lejos del profesionalismo) que ya sus tendones estaban maltratados.

Para quienes no conocen el deporte del béisbol, les cuento que este tipo de operaciones generalmente se les hacen a lanzadores profesionales luego de varios años de éxito lanzando entre 85 y 100 millas por lanzamiento. Cirujías que se les hacen a hombres adultos y hay padres criminales que son capaces de someter a sus hijos entre 9 y 12 años a una operación como esta.

Estos dos casos en particular son el extremo al que llegan algunos padres en su delirio por hacer que sus hijos sean lo que ellos no lograron o ¿quién sabe qué? Pero el problema comienza con pequeñas cosas, con ponerle tacones a las niñas, uñas postizas, tintes, en fin, un sinnúmero de cosas que son para adultos. Así comenzamos a deteriorar la imagen de los chiquitos y luego nos quejamos de los adultos en los que se convierten.

Y yo me pregunto, ¿Nos estamos volviendo locos? En un país como este en el que hay tantas regulaciones ¿no hay lugar para estar más vigilantes con casos como estos, que son cada vez más frecuentes? Definitivamente que familias así, lo mínimo que necesitan es consejería y en casos más extremos determinar si los niños están siendo abusados y presionados para que logren ciertos estándares.

Como madre, no me imagino sometiendo a mi hija a nada doloroso que no sea por razones de salud o para salvar su vida. Lamentablemente, en la cultura de lo fácil y lo rápido poco a poco se va borrando la línea de lo correcto y lo incorrecto y muchos niños inocentes están pagando por eso.

4 Responses to “Padres obsesionados con la perfección”

  1. Milonga
    mayo 16, 2011 at 6:35 PM #

    En el fin de semana como a las 8:30am observé una madre que caminaba apresurada -casi corriendo- con una niña de aproximadamente 5 ó 6 años. La madre en tennis o zapatillas deportivas y la niña con skinny jeans y taconcitos.

  2. Ana Maria
    mayo 17, 2011 at 3:56 PM #

    Entiendo tu punto pero no concuerdo en una analogia que haces. No creo que ponerle botox a una niña de 8 años sea comparable a ponerle taconcitos o pintarle las uñas.
    Lo primero es realmente absurdo y no tiene justificación, lo segundo creo que no es tan categoricamente malo.

    Mi hija me pide que le pinte las uñas cada vez que yo me las pinto, y sus amiguitas del jardín también llegan con las uñas de colores después de un findesemana con la mama. Mi mardio que no estaba muy de acuerdo con esto (mas que por que sea de grande, por el hecho de que las pinturas tienen quimicos) le compro un rosado de una marca natular, organico, sin quimicos, etc…

    no es que le pintamos las uñas todos los días ni muy sguido, pero creo que si los niños o niñas quieren vestirse, de determinada forma, ponerse determinados zapatos o aveces pintarse las uñas, es absolutamente válido. Porsupuesto no voy a incentivarla a hacerlo, pero si ella quiere usar ciertas cosas que no le causan problemas a su salud o estado mental, entonces lo acepto, estoy bien con eso y de verdad disfrutamos tener las uñas rosaditas del mismo color.

    :)

  3. MamiCool
    mayo 17, 2011 at 4:11 PM #

    @Milonga: Sí, es chocante lo de los tacones se ha vuelto una tendencia que va en aumento. En ese caso, muy bien podía la niña llevar tennis ya que la mamá los tenía.

    @Ana: ¡Hola! Muchas gracias por el comentario y por la visita. Estoy de acuerdo contigo que el pintarle las uñas a una niña no se compara con el uso de botox. Sin embargo, no me referí al pintarle las uñas, sino a ponerles uñas postizas (tengo una amiga que le regalará eso a su niña de 8 años). Las uñas postizas son de por sí dañinas, deterioran las uñas naturales y son químicos muy fuertes. Además, creo que mandan el mensaje equivocado. Hacerle un “manicure” o pintarle las uñas a una niña no me parece para nada exagerado y es muy probable que se las pinte a mi niña cuando esté más grandecita.
    Sobre los tacones, eso también tiene repercusiones de salud en la columna de las chiquitas y los veo innecesarios a edad temprana.

  4. Virgini@
    mayo 18, 2011 at 3:47 PM #

    Creo k sin comentarios, me pongo hasta enfadada… :)

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